Un recuerdo sin fotógrafo contratado
La mayoría de los baby shower no tienen a nadie reservado para hacer fotos; lo más parecido es quien tenga el móvil a mano en ese momento. Un muro compartido convierte eso en un recuerdo de verdad en vez de un puñado de fotos repartidas entre distintos móviles, que los futuros padres nunca llegan a ver todas juntas.









