Un cartel con QR necesita tres cosas: una línea corta que diga qué hace el código, el código impreso lo bastante grande para leerse a unos pasos, y la dirección debajo para quien prefiera escribirla. Aquí hay treinta y dos frases listas — clásicas, divertidas, mínimas y más cortas para las tarjetas de mesa — además de qué no conviene escribir.
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Galawall
Lucía & Martín
12 de junio
En directo en el muro
214 fotos
Lucía & Martín
Textos clásicos
«Escanea para compartir tus fotos con nosotros.»
«Ayúdanos a guardar cada momento. Escanea y añade.»
«Tus fotos son parte de nuestra historia. Escanea y compártelas.»
«Esta noche no podemos estar en todas partes. Enséñanos lo que nos perdimos.»
«Cada foto que haces es un regalo. Escanea para dárnoslo.»
«Escanea el código y añade tus fotos a nuestro álbum.»
«Un código, un álbum, las fotos de todos.»
«Comparte la noche tal como la viste.»
«Las mejores fotos de esta noche las harás tú.»
«Escanea aquí y mañana lo veremos todo.»
Textos divertidos
«Tú haces las fotos, nosotros bailamos.»
«¿Te ha salido buena? Escanea antes de que se te olvide.»
«Nuestro fotógrafo tiene dos ojos. Tú tienes cien.»
«Enséñanos lo que nos perdimos mientras nos casábamos.»
«Las movidas también valen. Sobre todo las movidas.»
«La prueba de que estuviste aquí. Escanea.»
«La pista necesita testigos. Escanea.»
«Sin filtro. Sin aplicación tampoco.»
«Mándanos la que casi borras.»
«Si estás leyendo esto, estás lo bastante cerca para escanear.»
Textos mínimos
«Escanea. Añade una foto.»
«Tus fotos, por aquí.»
«Fotos por aquí.»
«Apunta la cámara aquí.»
«Nuestro álbum. Añade el tuyo.»
«Escanea para subir.»
Textos para las tarjetas de mesa
Una tarjeta de mesa se lee sentado, entre plato y plato, con una copa en la mano. Se lee con más calma que el cartel de la entrada y tiene menos espacio: una línea basta y el código hace el resto.
«Tus fotos también van aquí.»
«Entre plato y plato: mándanos una.»
«Esta mesa ha visto cosas. Escanea.»
«Escanea. Sin app, sin cuenta.»
«Una foto mientras esperas.»
«Tú viste cosas que nosotros no.»
Qué no escribir
La mitad de los consejos que hay en internet van de ser ingenioso. En la práctica los carteles fallan por razones más aburridas, y estas son las cuatro más frecuentes.
«Escanéame» a secas. No dice nada de lo que pasa después, y quien no sabe qué hace un código no lo averigua escaneándolo.
Un hashtag y un código QR en el mismo cartel. Dos instrucciones es una de más, y la mayoría no hará ninguna.
Más de unas quince palabras. Un cartel de boda se lee al pasar, no se estudia.
Solo el texto, sin la dirección escrita debajo. Algunas cámaras no enfocan, y algunos invitados sencillamente prefieren teclear.
Dónde colocar los carteles
Un cartel junto a la entrada o a la mesa del libro de firmas coge a los invitados al llegar, que es cuando de verdad leen. Una segunda versión más pequeña en la barra funciona más tarde, cuando la gente está de pie. Las tarjetas repiten el mismo código a la altura de los ojos durante la comida, y una tarjeta pequeña se nota mucho más que un cartel visto una hora antes.
Qué tamaño imprimir
Un cartel de entrada en A4 o mayor se escanea cómodamente desde unos pasos, que es lo que importa porque casi nadie se acerca del todo. Una tarjeta de mesa puede ser mucho más pequeña, cercana a una postal, porque se lee a un brazo de distancia. En cualquier caso, deja un margen limpio alrededor del código: uno apretado por texto o por una foto cargada se escanea peor.
Qué imprimir debajo del código
Pon siempre la dirección corta en texto plano debajo del código, para el invitado cuya cámara no enfoca o que prefiere teclear. Una línea de instrucción encima suele bastar; una explicación más larga se salta en lugar de leerse. Si un servicio de muro de fotos genera el cartel por ti, normalmente coloca código, dirección y frase juntos, con el mismo aspecto que el resto de tus impresos.
Actualizado el 23 de septiembre de 2026
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Mira.
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Preguntas
¿Qué tamaño necesita un código QR para escanearse desde el otro lado de la mesa?
Una tarjeta de mesa se lee a un brazo de distancia, así que basta un código del tamaño de una tarjeta de visita. Un cartel pensado para escanearse desde más lejos se imprime en A4 o mayor.
¿Hace falta instrucción debajo del código o basta con el código?
Pon al menos una línea corta encima y la dirección en texto plano debajo. Un código sin explicación deja a algunos invitados con la duda, y algunos no lo intentarán.
¿Y si el móvil de un invitado no escanea el código?
Para eso está justamente la dirección impresa debajo: se escribe directamente en el navegador.
¿Sirve cualquier generador de códigos QR?
Sí, siempre que apunte a donde estés recogiendo las fotos: un álbum compartido, una página de subida o un servicio hecho para ello. El código solo es un atajo a esa dirección.
¿Cuántos textos hacen falta de verdad?
Uno para el cartel de entrada y otro para las tarjetas de mesa. No tienen que compartir tono, y en la tarjeta suele funcionar mejor una frase más sobria, porque se lee despacio y de cerca.
¿Conviene decir en el cartel que no hace falta ninguna aplicación?
Sí, si es cierto. Es la línea que más dudas quita: quien espera tener que instalar algo suele guardarse el móvil.