De la ceremonia al último baile
Un fotógrafo de boda es un solo par de ojos en una sala llena de ellos. Los invitados captan momentos en los que un fotógrafo no puede estar en dos sitios a la vez: una reacción durante los votos, el pasillo desde otro ángulo, el discurso que nadie os avisó, el último baile cuando la sala ya se ha vaciado. Todo puede llegar al mismo álbum que las fotos que contratasteis, sin que nadie tenga que acordarse de mandar nada después.









